10 Sep

Saga breve de Brand el Generoso (Brands þáttr örva)

 

Saga, en islandés: lo dicho, lo contado.

Estos relatos antiguos, escritos en prosa, son narraciones que se cuentan y siempre tienen un protagonista que puede ser individual o colectivo. Las sagas suelen ser largas; cuando la historia es corta, hay una palabra especial para designarla: þáttr.
Todas ellas, tanto largas como breves, tienen un estilo muy propio, llano, directo, sin florituras.

“Breve de Brand el Generoso” es un relato corto que cuenta muchas cosas…

En Islandia escuché muchas historias: Algunas me fueron contadas por seres humanos, otras por la naturaleza. Hasta los sueños que tuve ahí me contaron historias prodigiosas.
Tenía muchas ganas de narrar allí, seguramente por devolver algo a esta tierra tan querida y especial para mí. Por eso fue un momento hermoso, muy improvisado también, dar un paseo con Francesc por Hellisgerði (Hafnarfjörður) y de pronto narrar: contar esta historia islandesa (con mi acento particular); contarla a los árboles, al pasto, a las rocas, a los bichitos, a Francesc con la cámara, al cielo…y, contándola, dar gracias por tanta y tanta generosidad.

 

02 Ago

Recordando

Ariadna Salvago me pasó esta entrevista donde Tahir Shah habla de su padre, Idries Shah, y a mí se me abrió el recuerdo…

 

 

“Recordar”, dentro del sufismo, es una experiencia interna que se busca para poder entrar en contacto con aquello que realmente somos y con aquello que, a pesar del olvido de nosotros mismos, anhelamos. Y en este anhelo de recordar está implícita la nostalgia.

Durante cinco años asistí a los seminarios que Oruç Güvenç, maravilloso hombre turco y maestro sufí, impartía en Barcelona. Oruç nos enseñaba a través de la música, de las danzas chamánicas y, sobre todo, nos enseñaba con su presencia. Nos contaba cuentos de Nasrudín, episodios de la vida de Mevlana Rumi, de Rabía de Basora (una gran maestra sufí) y nos leía la impresionante poesía de Yunus Emre. Con él aprendí a girar.

El año pasado, hace un año ya, Oruç murió y aunque hacía mucho tiempo que no lo veía, sentí un gran vacío en mí, una profunda emoción y la certeza de que un tiempo antiguo y muy especial de mi vida se iba con él.

Tanta belleza, refinamiento, arte, cuentos… Cuando pienso en él y en esos días de mi vida, siento algo luminoso que me acaricia, o me masajea, el corazón. En realidad me viene una imagen: la de una casa llena de rosas y el sol entrando por las ventanas. Tal vez eso era el sufismo para mí, tal vez ese era el sentimiento que Oruç despertaba en mí. Un sentimiento también ligado a mi abuelo, Slaimen Yunes, que a través de su fe -era musulmán- me llevó, tantos años después, al encuentro con las enseñanzas sufíes, a Oruç y a tanta gente querida.

He leído a Idries Shah y tengo en mi biblioteca un precioso libro de cuentos suyo, “Caravana de sueños”, que me acompaña desde hace mucho, mucho tiempo…

Gracias Oruç, por tanto.
Gracias camino.

Entrevista a Tahir Shah

Oruç Güvenç, la música que sana el alma

 

 

11 Jul

Después de los Cuentos Viejos

Un tiempo siempre presente.
Cuentos viejos que van y vienen
hablando de nosotros,
“humanos aventurándonos en el reino peligroso”,
reino de hadas, de ogros, de brujas en el bosque,
de niños que se pierden,
de piedrecitas que los salvan,
que nos salvan,
llevándonos de vuelta a casa.
Cuentos-piedras salvadoras, guijarros
de palabras rodando el camino;
cuentos-guías, acechantes, magos.
Cuentos viejos, cuentos de viejas, cuentos de niños,
Cuentos de Hadas…

 

Muy agradecida por la belleza que creamos entre todos, el 30 de junio, en Espai Ku, mientras las historias se contaban y se desplegaban.
Muchas gracias.

(Tolkien decía que los cuentos de hadas hablan de las aventuras de los hombres en el reino peligroso).

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies