08 Abr

Manifiesto de las contadoras y contadores de historias

«Las personas que nos dedicamos a contar historias nos unimos para mandar un mensaje de apoyo y solidaridad a toda la sociedad ante la crisis derivada de la enfermedad por coronavirus, COVID-19.

Como los personajes de los mejores cuentos, nos encontramos en medio de un denso bosque con la sensación de que el lobo acecha en la oscuridad. Pero sabemos que no estamos solos porque siempre aparecerá alguien que nos ayudará a salir del bosque o de la tripa del lobo. En esta historia todos y todas contamos y nuestra solidaridad, esfuerzo y cuidado colectivo son nuestros conjuros contra el virus y sus efectos.

Así que las contadoras y contadores de historias os pedimos que contéis, inventéis, leáis y escuchéis cuentos, anécdotas o sucedidos para engañar al tiempo, para viajar sin salir de casa, para sonreír o temblar con las aventuras más increíbles, para recordar a las personas mayores y todas las historias que nos han contado, para reconocernos en la alegría, la pena o el miedo, para dejar que por un momento el mundo siga girando y que no importe nada más que estar juntos y este momento.

Por nuestra parte, seguiremos inventando y contando cuentos en nuestras casas y
através de las redes. Y no sabemos todavía el final de esta historia ni tampoco si comeremos perdices, pero sí sabemos que el miedo que sentimos es compartido y no nos hace menos valientes, nos hace más humanos y frágiles.

Como los personajes de los mejores cuentos, algún día, cuando todo esto pase, nos habremos transformado y tendremos nuevas historias que contar.
Porque la narración de cuentos es un bálsamo para los días de confinamiento con miles de años de eficacia probada y que una vez más ha de reunir a la humanidad alrededor del fuego, mientras dure la noche.

Este manifiesto ha sido elaborado en marzo de 2020 por representantes de todas las asociaciones de narración oral de España.»

 

 

PDF en català
PDF en castellano

05 Abr

El Mago y los corderos

 
Este cuento lo conozco desde hace mucho tiempo. No recuerdo si lo leí en algún libro de G.I. Gurdjieff o de Osho. Sí sé que es un cuento de tradición sufí que me sigue impactando por su lucidez a pesar del tiempo transcurrido. Dentro de esta tradición (me refiero al sufismo) el “zikr” es una práctica espiritual para despertar el recuerdo de Dios en nosotros. Recordar, ir a nuestro interior, conectar con algo más grande que nuestros pequeños y mundanos egos, recoger esa chispa divina y saber que, en nosotros, albergamos poder y libertad para hacer y ser.

En este mundo en el que, desde hace tiempo y, sobre todo, actualmente, estamos perdiendo derechos y libertades a pasos agigantados, recordarnos a nosotros mismos como seres libres, y actuar en consecuencia, es vital para detener esta esclavitud soterrada (aunque obvia) a la que, al parecer, nos están conduciendo…

Dicen que los cuentos no fueron creados para dormir a los niños, sino para despertar a los hombres a la conciencia de sí mismos.

 

 
 
20 Mar

20 de marzo, Día mundial de la Narración Oral

 
El lema de este año, para el Día de la Narración Oral, es “El Viaje“…

Somos seres efímeros, poéticos, trágicos. Sabemos que hemos nacido y, que algún día, moriremos. Entre ambos acontecimientos: el viaje. La vida como un viaje, nunca estática, siempre cambiante, que nos mueve, como mar o como bosque, llevándonos a lugares lejanos y distintos. Viajamos aún sin movernos de casa: desde la tierra de la infancia llegamos a la de la adolescencia y desde allí vamos a las tierras de la juventud, la madurez, la vejez… Nos enamoramos; vivimos alegrías, desencantos; estudiamos, soñamos nuestro futuro, trabajamos; a veces nos casamos, creamos una familia, tenemos hijos… Y, habitualmente, cada llegada a una de estas nuevas tierras está precedida de un rito.

Este viaje vital es un motivo central en los cuentos, mitos y leyendas.

El héroe se despide de su familia y parte en busca de algo, puede ser “El agua de la vida”, la mujer que ama, a la que sólo ha visto en una pintura escondida; parte en busca de un pájaro, de oro o de fuego, de una pluma, una flecha…

La heroína corre para salvar su vida y llega a la casa de los siete enanos; se despide de su madre y entra en el bosque para llegar a la casa de su abuelita; parte en busca de su amado que ha sido transformado en paloma o ha desaparecido; sale al camino, sube una escarpada montaña porque un sueño se lo ha indicado…

Tantos viajes, tantos. Y todos, héroes y heroínas, cumplen con su búsqueda y su destino. Enormes, maravillosos, heroicos viajes interiores con sus normas y ritos, donde tomamos nuestras decisiones vitales y crecemos.

Ser viajero significa estar vivo, abierto a la aventura, saber transitar el camino con el cuidado, la escucha y la entrega que merece el misterio. Ser viajero es saber respetar las tierras que se visita, aprender de ellas y de sus gentes; es estar disponible para el asombro, el cambio y la transformación.

Llegar a ser soberano de sí mismo, suele ser el destino de cada viajero.

Junto a estas palabras va un vídeo. En él narro un cuento propio,El viajante de sueños, que escribí en marzo del año 2011. Es mi regalo para celebrar este día, hablando de uno de los viajes que más amo: el soñar.

Buen viaje, viajeros de la vida:

Que el camino os sea propicio
Que las voces ancestrales os acompañen
Que la búsqueda sea venturosa
Y que encontréis finales felices

Feliz Día de la Narración Oral.

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies